lunes 30 de noviembre de 2009

Cuarto oscuro


Si me votan invadiré tus sueños.
Duplicaré la inversión en cosas inútiles.
Romperé los ministerios.
Le quitaré la máscara a la globalización, mentira fascista para ganar dinero a costa de los pobres del mundo.
Levantaré las prohibiciones, los vetos, la ley y el orden.
Traficaré oportunidades.
Si en la segunda vuelta sigues apostando por mi propuesta no verás mi cara en ningún anuncio, diremos “no se” en todas las encuestas. Fingiremos que nos vamos cuando nos quedemos quietos.
Por un voto, solo por un votito, me teñiré de rubio platino.
Si salgo electo nos independizaremos.
Como algo hay que prohibir, para demostrar autoridad ante la oposición, prohibiremos el miedo, el miedo a morir, y el miedo a vivir, uno en el artículo uno y el otro en el artículo dos.
A la oposición la dejaremos gobernar, total ellos no mandarán. Solo harán los mandados.
Mientras pierden tiempo en votar, nosotros, ustedes y yo, jugaremos a las escondidas, y escribiremos poemas absurdos que les enviaremos en forma anónima o como un comunicado, ya veremos. Nos acusarán de terrorismo pero como estará prohibido el miedo no servirá de nada.
¿Cómo…? ¿Que las elecciones fueron ayer?...pah que bajón…si se me pasó…estaba en otra preparando la campaña para ser candidato…se me había ocurrido esconderme acá en el cuarto oscuro y cuando entrarán a votar los convencía uno a uno. ¿Lo tiene que desarmar? Bueno ya salgo… ¿Qué día es?...Lunes…puf voy a llegar tarde al trabajo.

lunes 23 de noviembre de 2009

Onetti, Darnauchans, Montevideo y yo


Estoy inevitablemente triste.
Como un cuento de Onetti.
Como una canción de Darnauchans.
Como Montevideo en invierno.
Escucho “Balada para una mujer flaca”, leo “Bienvenido Bob”, me cebo un mate en la terraza y Sevilla me comprende y se nubla para mi, el cielo se ve gris por primera vez en meses. Sería demasiado pedir un poco de lluvia.
Hace años aprendí lo inútil que es luchar contra la tristeza. Es mejor mirarle el lado bueno, dejarla pasar y despedirla como a un amigo que no tardaremos en reencontrar.

Dibujo Jesús Ängel Martín

jueves 19 de noviembre de 2009

Sin pastor


Compañeros de rebaño, queridos a veces, rivales otras. Debo confesar una sospecha que no me deja pastar en paz. Creo que nos hemos quedado sin pastor. Esos señores que vienen a veces no guían, no cuidan, ni protegen. Les chupamos un huevo, no se si me entienden. No me hagan caso si quieren, solo soy otra cabra. Y además me estoy guiando por gestos sutiles, pequeñas señales. Ni al dueño del rebaño, ni al gerente general del rebaño y me temo que ni al Dios del rebaño. Creo que les damos igual. Si así fuera deberíamos reunirnos tras los largos pastizales y hablar del tema …no?
Cada vez que veo o escucho al pastor, o alguno de sus representantes me pongo a temblar. ¿Adónde nos lleva?, ¿Qué quiere sacarnos además de leche?, ¿no estará pensando en nuestra carne?, ¿por qué insiste en que comamos basura?
¿Y si formamos nuestro propio rebaño? Dicen que no se puede ya se, que esto es lo mejor a lo que una cabra puede aspirar…pero ya no creo en el pastor, ni en su bastón, ni en sus silbidos. A veces preferirían que me asaran de una vez y dejara de fingir.

martes 17 de noviembre de 2009

Gatúbela


Lana vino a mirar algo que llamó su atención y tuvo la fortuna de encontrarse con mi hijo y su amor infinito a los animales que la sacó de entre las fauces de los perros del barrio.
Eligió bien la zona, el lugar y sin duda que a las personas. Le buscamos casa con unos pescadores que tienen una manada de felinos en un paraíso de pescado fresco.
“Se llama Lana”, le dijo cuando la dejó.
En el viaje de vuelta soltó un par de lágrimas.
-Casi se la comen aquellos perros-traté de desviar el tema.
-¿La cuidarán?
-Si, además, los gatos saben cuidarse solos…
-¿Y nosotros?
-¿Quiénes?
-La gente… ¿Sabemos cuidarnos solos?
- Creo que no…necesitamos a otros gatos…a otra gente…
-¿Qué andaría buscando por el callejón?
-“La curiosidad mató al gato”
-¿Y qué quería saber el gato?

Me encanta escucharlo reír.

lunes 2 de noviembre de 2009

Religión Rock


Veía a uno de tus profetas y me iluminó tu poder.
Entendí el mensaje y se me abrieron las aguas del pasado. Nunca me echaste de tu paraíso. Me diste de comer de tu manzana prohibidísima. Hiciste que me reconciliara con mis hermanos, me salvaste en los diluvios, me invitase a pasear por las Sodomas y Gomorras más divertidas. Me ayudaste a viajar hasta que encontré la tierra prometida en mi interior. David le tiró onda a Goliat, pudieron besarse por fin, y mostrar su lado más femenino sin que las tropas juzgaran su amor.
Fuiste justo, torpe, nada vengativo, si se acababa el maná nos tirabas con café tacuba.
Somos tus hijos y estas deseando que te demos nietos.

lunes 26 de octubre de 2009

Es extraño pero extraño


“Ubicus cubicus, ¿Cuándo desaparecerás?
Ocus Pocus, Prométeme, que cuando diga ya no estarás más”

De Silvia Nanclares en “Canción Truco” de “Las Buenas Noches”




Salir con sol y que llueva de repente
Viajar en el 76 después del milagro de verlo venir por el estadio para llevarme a casa luego de una larga jornada en la Facultad
Acompañar a mis amigos al baile y preferir volver a mi casa a leer
Entrenar en la playa
Estar tomando unos mates con algún compañero en el balcón de la casa de la Ciudad Vieja al terminar un día de consulta en el Sindicato de la Pesca y tratar de planear que hacer con mi vida profesional
Escribir algo para guardar o regalar porque no tenía como publicarlo
Perderme cada vez que salía a caminar por Sevilla
Ir al cine para ver pelis de niños con la excusa de que mi hijo quería verlas
Llegar a mi casa de madrugada y encontrar una tortilla del día anterior hecha por mi papá
La campana de salida del colegio
La última hora del liceo
Ir a canjear revistas de superhéroes porque no tenía plata para comprar nuevas
Mi dormitorio en el Cerro con olor a humedad
Morirnos de frío con el Fer por hablar en la esquina hasta la 1 de la mañana aunque fuera Julio
Votar con sentimiento de votar
Ir al cine Cerrense a ver tres películas de terror seguidas en una matinée
Pasar a buscar a mi novia con mi fusca casi sin nafta
Gritar un gol de Cerro, es extraño ahora porque los grito luego de que pasaron
Comer garrapiñada pensando en que era un asco porque el tipo había soplado en la bolsita
Que mi tío argentino me pidiera ir a pescar con la red en Marindia y tuviera que meterme al agua a las 7 de la mañana para verlo sonreír sacando tres pescadillas
Estar en una reunión de Odontología pensando en otra cosa
A Dios

lunes 19 de octubre de 2009

El reflejo del arte


“Yo hago el amor por amor al arte…y eso que no pinto cuadros”
Leo García



El cristal me mira.
Ya no veo al niño con la misma facilidad.
Disparo mi cámara siempre lista para la belleza que se escapa. Se escapa. Entran miles de fotos en su memoria.
Los pintores sonríen. Se exponen junto a las palabras. En el arte todo se puede.
Brindan y esa noche escribo letras que se verán en una pantalla, en un cuadro, o en papel. Todavía no lo se.
Cierro lo ojos, los días, al igual que nosotros, son analógicos. Mañana me voy a comprar un tocadiscos; el mundo es analógico, no tiene un disco duro inmenso, con cinco mil canciones en el Ipod, con el Word y sus millares de páginas en blanco, no entran miles de fotos en mi memoria.
Mañana me voy a comprar un cuaderno.
Se termina el día, porque el mundo es analógico y no digital; queda el arte, que es como nuestro reflejo en un cristal.

martes 13 de octubre de 2009

Canción de Cuna


No te duermas niño
Resiste a mi lado
La noche te toca
Te invita al sueño
Pero no te duermas
Cuando no me miras
Me olvido de la luz
No te duermas

Identidad secreta


Mis amigos me asocian con Superman. Porque coleccioné desde siempre sus historietas. Porque veía los dibujitos y las películas. Por mis cuentos (“Superman y yo”) y artículos sobre él (“Un extraterrestre con visa”). Y hasta por mi tatuaje, que juro, lo hice antes de saber que había tenido la misma idea que Bon Jovi.
Pero lo que más me atrajo del personaje no es solo que ayudara por ayudar, que volara, que fuera un extranjero en su tierra, que viese a través de las paredes, no era solo eso. Lo que me identificaba con él no era su superfuerza, su superaliento o su superoído. Nunca me creí Superman.
Pero me identifiqué siempre con su secreto, con Clark kent.
Un tipo común, con lentes y vestido como uno más. Que solo quiere escribir y ser igual a todos. Que sabe volar, que tiene secretos, si, pero que no lo define su pasado extraterreno, sino su hogar humilde, en un pequeño pueblo. No es Superman el que se disfraza de Clark sino al revés.
Con lo años uno detesta cada vez más las moralejas. Por eso no importa tanto que bajo cualquier traje pueda haber alguien invulnerable, sino que todos tenemos derecho a tener una vida elegida.
En una historieta Clark estaba muy afectado porque se podía descubrir su secreto, estaba bueno ver como alguien que puede convertir el carbón en diamante se preocupa por ver en peligro su sueño de escribir una buena novela.
Luisa Lane no se casó con Superman, finalmente se enamoró de Clark. No nos definen nuestras habilidades ni nuestros poderes, nuestra identidad son nuestros aspectos más comunes, nuestras debilidades y nuestros defectos, y nuestra oscuridad, como Batman, pero sin máscara.

viernes 9 de octubre de 2009

En las tardes


Me gustan las tardes. Me encantan las tardes.
Me parece maravilloso presumir de un día que acaba, así, con aviso. Es fantástico ver esos colores en el cielo sin tener que madrugar, y es inevitable creer que el que se mueve es el sol, y que somos nosotros los que seguimos aquí, una día más.
Podemos reflexionar sobre la lejana mañana y frotarnos las manos con las aventuras que nos esperan esa noche.
Me dirán que cada momento tiene su momento, pero a mi me gustan las tardes, me encantan las tardes.
Nunca es tarde para reconocerlo.