Siempre que me veo en el compromiso doy diferentes pasos:
O me hago el moderno-retro y digo Madonna o Prince
O el moderno a secas y digo Duffy, Anthony o Amy Winehouse
O el rapero y digo Eminem
O el nacionalista y digo Darnochauns, Cabrera o Zitarrosa
O el arrabalero y digo Gardel, Melingo, Julio Sosa o Goyeneche
O el feminista y digo Piaf
O el desconcertante y digo Carla Bruni
Pero cuando hago un listado de quienes admiro siempre aparecen miradas de asombro, de no lograr hacer coincidir mí persona con ellos, sobre todo cuando nombro a:
Leo García
Aunque debería porque tengo un solo disco (“Agua”) que no puedo parar de escuchar con frases geniales como “yo hago el amor por amor al arte”
http://www.youtube.com/watch?v=0OmtB71Y0ao
Miguel Bosé
Ahora es más indiscutido, pero a mi me gusta desde “Don diablo”, y cuando usaba faldas ya se transformó en ídolo.
http://www.youtube.com/watch?v=ypTPdHQ43OE
Adriano Celentano
El tipo se para, se mueve, canta, baila, tiene gracia, seducción, vestido con lo que quiere, todo carisma.
http://www.youtube.com/watch?v=Tj32jEBLCIA
Camilo Sesto
No tengo excusa, canta genial, tiene algo raro en la voz.
http://www.youtube.com/watch?v=NfEBhvcdvcA
Emmanuel
Siempre me encantó, no tengo excusa dos.
http://www.youtube.com/watch?v=lwFGooJyhPw
Ricky Martin
Me empezó a gustar hace poco. No tengo excusa tres, pero saca canciones que van dos pasos delante de la música, como hacía en una época Michel Jackson.
http://www.youtube.com/watch?v=ONACAn93aUY
Tengo claro que los elijo porque me imagino cantando en su lugar. Interpretando y contando una historia. Algunos no tienen una gran voz, sus letras son simplonas, se visten raro, son tipos ambiguos y tuvieron una fama irregular. Quizás por eso me gusten tanto.
La admiración es como la nieve. Hermosa de ver, de suponer, de desear pero si uno la toca puede ser fría, húmeda, molesta. La fama también se derrite, se hace agua. Se evapora. Pero cuando se ve a la distancia uno queda de boca abierta. La nieve existe todo el año en los sitios inalcanzables, allá en la soledad, donde no siempre vale la pena vivir.
O me hago el moderno-retro y digo Madonna o Prince
O el moderno a secas y digo Duffy, Anthony o Amy Winehouse
O el rapero y digo Eminem
O el nacionalista y digo Darnochauns, Cabrera o Zitarrosa
O el arrabalero y digo Gardel, Melingo, Julio Sosa o Goyeneche
O el feminista y digo Piaf
O el desconcertante y digo Carla Bruni
Pero cuando hago un listado de quienes admiro siempre aparecen miradas de asombro, de no lograr hacer coincidir mí persona con ellos, sobre todo cuando nombro a:
Leo García
Aunque debería porque tengo un solo disco (“Agua”) que no puedo parar de escuchar con frases geniales como “yo hago el amor por amor al arte”
http://www.youtube.com/watch?v=0OmtB71Y0ao
Miguel Bosé
Ahora es más indiscutido, pero a mi me gusta desde “Don diablo”, y cuando usaba faldas ya se transformó en ídolo.
http://www.youtube.com/watch?v=ypTPdHQ43OE
Adriano Celentano
El tipo se para, se mueve, canta, baila, tiene gracia, seducción, vestido con lo que quiere, todo carisma.
http://www.youtube.com/watch?v=Tj32jEBLCIA
Camilo Sesto
No tengo excusa, canta genial, tiene algo raro en la voz.
http://www.youtube.com/watch?v=NfEBhvcdvcA
Emmanuel
Siempre me encantó, no tengo excusa dos.
http://www.youtube.com/watch?v=lwFGooJyhPw
Ricky Martin
Me empezó a gustar hace poco. No tengo excusa tres, pero saca canciones que van dos pasos delante de la música, como hacía en una época Michel Jackson.
http://www.youtube.com/watch?v=ONACAn93aUY
Tengo claro que los elijo porque me imagino cantando en su lugar. Interpretando y contando una historia. Algunos no tienen una gran voz, sus letras son simplonas, se visten raro, son tipos ambiguos y tuvieron una fama irregular. Quizás por eso me gusten tanto.
La admiración es como la nieve. Hermosa de ver, de suponer, de desear pero si uno la toca puede ser fría, húmeda, molesta. La fama también se derrite, se hace agua. Se evapora. Pero cuando se ve a la distancia uno queda de boca abierta. La nieve existe todo el año en los sitios inalcanzables, allá en la soledad, donde no siempre vale la pena vivir.
