La vaca es un animal extraño porque nunca mira con los dos ojos.
Mastica mucho, por lo que parece un adolescente aunque sin chicle.
La vaca no nos da nada, ni conversación.
Algunos hombres le quitan la leche y con eso hacen yogures, quesos, batidos y una especie de agua con gusto a leche llamada leche pasteurizada, en honor a Pasteur que tenía intolerancia a la lactosa.
De algunas vacas se hacen los asados y las camperas de cuero, y una combinación de ambos, el asado con cuero. No son las mismas vacas las que se transforman en leche y derivados y las que convertimos en filetes y chinchulines, así como tampoco son las mismas vacas que cargan con bultos encima de los coches, estas últimas son bacas con falta de ortografía que hubiesen servido para justificar algún error pasado ("no señorita, yo me refería a las bacas de los coches").
Un capítulo aparte merecería la bosta de la vaca: La vaca come pasto y caga abono, como aquel carpintero que según mi padre comía viruta para cagar tablas. Pisar bosta da buena suerte con el dinero, pero bastante menos que comer bosta (esta parte es una mentira morbosa que me hace disfrutar con solo pensar que algún materialista ingenuo coma caca de vaca para aumentar su capital).
Las vacas desafinan, su mugido se contradice con la armonía musical. No es un animal moderno, sigue en blanco y negro, como esta escuela señorita, perdone que se lo diga por este medio, pero… ¿no le parece que ya está bien de hacer redacciones con estos temas de los que ya está todo dicho?
Mastica mucho, por lo que parece un adolescente aunque sin chicle.
La vaca no nos da nada, ni conversación.
Algunos hombres le quitan la leche y con eso hacen yogures, quesos, batidos y una especie de agua con gusto a leche llamada leche pasteurizada, en honor a Pasteur que tenía intolerancia a la lactosa.
De algunas vacas se hacen los asados y las camperas de cuero, y una combinación de ambos, el asado con cuero. No son las mismas vacas las que se transforman en leche y derivados y las que convertimos en filetes y chinchulines, así como tampoco son las mismas vacas que cargan con bultos encima de los coches, estas últimas son bacas con falta de ortografía que hubiesen servido para justificar algún error pasado ("no señorita, yo me refería a las bacas de los coches").
Un capítulo aparte merecería la bosta de la vaca: La vaca come pasto y caga abono, como aquel carpintero que según mi padre comía viruta para cagar tablas. Pisar bosta da buena suerte con el dinero, pero bastante menos que comer bosta (esta parte es una mentira morbosa que me hace disfrutar con solo pensar que algún materialista ingenuo coma caca de vaca para aumentar su capital).
Las vacas desafinan, su mugido se contradice con la armonía musical. No es un animal moderno, sigue en blanco y negro, como esta escuela señorita, perdone que se lo diga por este medio, pero… ¿no le parece que ya está bien de hacer redacciones con estos temas de los que ya está todo dicho?
