viernes 20 de febrero de 2009

Anarchic


No creo en los gobiernos ni en los gobernantes.
Prefiero la democracia pero no creo en estas mayorías.
No creo en las religiones ni en sus ídolos.
Prefiero la gente que reza hacia adentro.
No creo en el tiempo ni en las múltiples formas de medirlo. Pero celebro los recuerdos de lo que fue y los deseos de lo que vendrá.
No creo en los bancos, ni en los banqueros, ni en el capital, ni en el capitalismo; aunque por fin ya nadie cree en ellos.
No creo en los modelos, prefiero las ideologías a la ausencia de ideas. No creo en los apolíticos, ni en los atraumáticos, desconfío de los ateos, comprendo a los agnósticos, y a veces prefiero a Dios. Creo que es más difícil estar del lado de la luz, por eso vale la pena.
No creo en los maduros, ni en los sabios.
Prefiero a los niños que van de la mano, por caminos sinuosos, subiendo juntos.
Los prefiero y creo en ellos.