jueves 12 de febrero de 2009

Miedos propios


Veamos. El primero que recuerdo es muy irracional. Le tenía miedo a caminar descalzo por la arena, no se, ni supongo, el motivo. Era muy chico, me dejaban puestos los calcetines. Luego me daba igual la oscuridad, los monstruos, pero le tuve miedo a un disco de "Las ardillitas", no era por nada extraño, cantaban un tema a la mamá y me ponía triste, le tenía miedo a estar tan triste, y empeoraba la sensación el miedo a que se muriera mi mamá. No podía escuchar esa canción y por asociación ninguna de "Las ardillitas" incluyendo el Feliz Cumpleaños.Luego le tuve miedo a los puentes, tampoco era disparatado, siendo un bebe mi familia fue de excursión y cuando pasaron por el puente de la Barra (ese que es sinuoso), en cada ondulación todos los pasajeros gritaban "Ole, ole", me di un susto tremendo (me despertaron de una plácida siesta cien gallegos gritando como energúmenos en un autobús que saltaba por un puente ondulado sobre un río). A partir de allí cuando alguien me decía para salir yo preguntaba si había que cruzar algún puente. Vivir en el Cerro hace que sea indispensable cruzar el puente Pantanoso para ir al Centro, por lo que estuve años sin salir del barrio. Dejarnos quietos es una de las funciones principales del miedo.Por esos años también le tuve miedo a la ropa con cuello alto (poleras, buzos de lana), no le veo la gracia, una vez mi madre que encajó uno a media altura y la nariz impedía que bajara y luego la frente que subiera, y estuvo un rato eterno tironeando para arriba y para abajo, desde entonces no me ponía nada que no tuviera botones y se abrochara lejos de mi cara.Luego le tuve miedo a las alturas, me duro poco, un par de días. Lo cambié por el miedo a vomitar. No vomité por años.Luego le tuve miedo a las gallinas, también poco tiempo, ayudado porque jamás conviví con ellas.Estuve largos años, sin temer a nada.Luego tenía o decía tener miedo a la soledad, pero me gustaba, sospecho que era una excusa para tener novia. Así podía tener miedo a que le pasara algo a mi novia, combatía el miedo cuidándola (y aburriéndola supongo).Cuando me dejó tuve miedo a quedarme solo y nunca más tener pareja, luego volvimos y la dejé, aunque tenía miedo a que me culparan por dejarla sola.Por eso solo tenía amigas especiales, tenía terror al compromiso que suponía tener una novia. Ah… una vez me dio miedo escénico, la única vez que subí a un escenario, lo tuvo que barrer otro compañero.Supongo que al crecer los miedos ya no se centran en uno, miedo a sufrir, la muerte, las enfermedades, lo desconocido, el fracaso, la opinión de otros; son (para mi), miedos lejanos, tibios, apagados, nunca los sufrí como míos, pero los temo en los que quiero.Por eso ahora que usted me lo pregunta solo le puedo ofrecer un listado de miedo ridículos, y sobre todo pasado de moda. Siento mucho confesarle Señor Lucifer que por más que lo intente a usted no le tengo nada de miedo.No me diga…¿Así que usted no es?...El Desfile de Carnaval…en serio…ah bueno…que bien…¿Y en qué Murga?..Bueno si…aquí derecho y luego la avenida hasta que se tope con el obelisco y de allí a la izquierda… no por nada…disculpe el rollo que le solté…pero cuando me dijo si me daba miedo me lo tomé en serio…claro…no pasa nada…Feliz Carnaval.